
Blanqueamiento dental en clínica
Lo hacemos nosotras en consulta, con el gel de mayor concentración y protegiendo la encía. Es la vía más rápida de notar el cambio y la que mejor controlamos si tienes tendencia a la sensibilidad.
Consultar opción
Aclaramos el tono de tus dientes con un blanqueamiento supervisado, después de comprobar que tu boca está sana. Ni promesas de blanco imposible ni atajos que te dejen los dientes sensibles.
El blanqueamiento actúa sobre el color interno del diente, no lo recubre con nada. Por eso funciona bien cuando el tono se ha apagado con los años o por el café, el té o el tabaco — y por eso no sirve igual para todo: una mancha por un empaste antiguo o una corona no blanquean, porque no son diente natural.
Antes de blanquear revisamos que no haya caries ni encías inflamadas. Blanquear sobre una boca que no está sana es la forma más rápida de acabar con sensibilidad y con un resultado irregular. Primero se pone la base en orden; después se aclara.


“Antes de blanquear miramos que no haya caries ni encías inflamadas. Blanquear sobre una boca que no está sana es pedir sensibilidad y un resultado irregular.”
El blanqueamiento destroza el esmalte y deja los dientes débiles.
Hecho con la pauta adecuada y supervisado, no desgasta ni debilita el esmalte. Actúa sobre el pigmento del interior del diente, no sobre su estructura.
Cuanto más gel y más tiempo, más blanco quedará.
Pasado cierto punto no aclara más, solo aumenta la sensibilidad. Por eso el tono se trabaja por fases y con controles, no dejando el gel más horas por tu cuenta.
Las pastas y tiras blanqueadoras del supermercado hacen lo mismo.
Las pastas retiran manchas de la superficie, no cambian el color interno. Pueden ayudar a mantener, pero no sustituyen a un blanqueamiento real.
Si me blanqueo, me quedará una sonrisa artificial.
El objetivo es devolverte tu tono natural cuando estaba más luminoso, no llegar a un blanco de anuncio. Elegimos hasta dónde llegar contigo antes de empezar.
Tus dientes se han ido apagando de tono con los años
Tomas mucho café, té o vino y notas el color más oscuro
Fumas o has fumado y el tono se ha amarilleado
Tienes un evento cercano y quieres una sonrisa más luminosa
Un diente concreto se ha oscurecido tras una endodoncia
Te vas a poner carillas o coronas y quieres fijar antes el tono
Has terminado la ortodoncia y quieres dar el último paso
Probaste productos de supermercado y no notaste cambio real
Si tienes sensibilidad alta, retracción de encías o muchas reconstrucciones a la vista, te lo diremos con claridad: en algunos casos el blanqueamiento no es la mejor idea y conviene otra solución estética.
Vemos tu tono actual, escuchamos hasta dónde quieres llegar y revisamos que la boca esté sana. Sin coste y sin compromiso.
Si hay caries, sarro o encías inflamadas, se tratan antes. Muchas veces una limpieza previa ya devuelve parte del color perdido.
Clínica, casa o combinado, según tu sensibilidad, tus plazos y el tono de partida. Con presupuesto cerrado por escrito.
Protegemos la encía y aplicamos el gel en consulta, o te entregamos las férulas a medida con la pauta exacta para casa.
Revisamos cómo va el color y cómo llevas la sensibilidad, y ajustamos la pauta si hace falta antes de terminar.
Te damos pautas para conservar el resultado y, si en el futuro se apaga, una sesión de refuerzo lo recupera sin repetirlo todo.
Comprobamos que no haya caries ni encías inflamadas. Es lo que evita sensibilidad innecesaria y manchas irregulares.
Ajustamos concentración y tiempos a tu boca. Si notas molestias, cambiamos la pauta en lugar de que aguantes.
Te decimos hasta dónde puede llegar tu tono realmente y qué no va a blanquear, como empastes o coronas.
Somos una clínica de barrio: la misma doctora te valora, te trata y te ve en los controles.
Controlamos el tono durante el proceso y te damos una pauta de mantenimiento para que dure.
Estamos en Isla de Arosa 47, a pie de barrio, para las sesiones y los controles.
“Si tu caso no va a mejorar de forma clara con un blanqueamiento, preferimos decírtelo antes que cobrarte un tratamiento que te va a dejar a medias.”
Estamos en la calle Isla de Arosa 47, en pleno Peñagrande. Si vives por la zona — Barrio del Pilar, Lacoma, Arroyofresno, Herrera Oria o cerca de la Avenida de la Ilustración — tienes las sesiones y los controles a unos minutos de casa.
El blanqueamiento es de los tratamientos que más se piden antes de una boda o un evento familiar. Si tienes una fecha en mente, dínoslo en la valoración y planificamos los tiempos con margen.
Tres doctoras formadas en la Universidad Complutense de Madrid. La Dra. Mayte lleva la estética y la odontología conservadora, con el resto del equipo para lo que tu boca necesite antes de blanquear.

Odontología general · Fundadora
Fundadora de la clínica en 1990 · Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Lleva más de 33 años atendiendo a las mismas familias del barrio, muchas veces a tres generaciones distintas.
Estética dental
Ortodoncia · Invisalign
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Antes de proponer un tratamiento te explica las opciones que tienes y por qué recomienda una en concreto para tu caso.
Ortodoncia
Cirugía oral · Implantología
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Prefiere conservar una pieza propia siempre que sea viable, y solo plantea cirugía cuando es la opción que mejor resuelve el caso.
Implantes dentales“Un blanqueamiento bien hecho empieza por una boca sana y por una expectativa realista. Lo demás es vender un tono que no se va a sostener.”

Pide tu primera valoración y vemos tu tono de partida, el origen de las manchas y qué método encaja mejor contigo. Te decimos con realismo qué resultado puedes esperar. Sin compromiso.
Depende del método: no cuesta lo mismo una sesión en clínica que unas férulas para casa o un tratamiento combinado. Te damos el precio cerrado por escrito tras la valoración, que es sin coste.
Hecho con la pauta correcta y supervisado, no. El gel actúa sobre el pigmento del interior del diente, no desgasta la superficie. Lo que sí puede aparecer es sensibilidad temporal, que se controla ajustando concentración y tiempos.
Depende mucho de tus hábitos. Con café, té, vino o tabaco el tono se apaga antes. En general se mantiene bastante tiempo y, cuando baja, una pauta de refuerzo lo recupera sin repetir todo el tratamiento.
Es normal notar algo de sensibilidad al frío durante el tratamiento y los días siguientes, y suele desaparecer sola. Si tienes tendencia a la sensibilidad, lo tenemos en cuenta desde el principio y adaptamos la pauta.
No. Esos materiales mantienen su color, así que si están en la zona visible pueden quedar de un tono distinto al del diente blanqueado. En esos casos se planifica el orden: primero se blanquea y después se sustituyen para igualar.
En clínica el cambio se nota antes y lo controlamos nosotras; en casa es más gradual y suele dar menos sensibilidad. Muchas veces la mejor opción es combinar los dos. Lo decidimos según tu tono de partida y tu sensibilidad.
Los primeros días conviene evitar lo que mancha: café, té, vino tinto, salsas oscuras y tabaco. Te damos una lista concreta al terminar, porque esos primeros días son los que más condicionan el resultado final.
Con brackets no es el momento: se blanquearía de forma irregular. Se hace al terminar la ortodoncia. Con fundas o coronas se puede blanquear el resto de dientes, pero hay que planificar bien el tono final para que todo case.
El blanqueamiento estético no es urgente, así que lo habitual es posponerlo. Coméntanoslo en la visita y te decimos qué sí conviene hacer mientras tanto, como la higiene y las revisiones.
No, la primera visita es sin coste. Revisamos el estado de tus dientes y encías, vemos tu tono de partida y te explicamos qué resultado es realista en tu caso.
Si tus dientes han perdido luminosidad y quieres recuperar tu tono sin dañar el esmalte, ven a vernos. Revisamos tu boca, te decimos qué resultado es realista y elegimos contigo el método.