
Diagnóstico de la mordida
Registros de cómo cierras, moldes montados y exploración de la articulación. Sin esto no se toca un diente: es lo que distingue una rehabilitación de un arreglo caro.
Consultar opción
Dientes gastados hasta perder altura, fracturas que se repiten y molestias en la articulación al abrir la boca. Antes de reconstruir nada medimos cómo cierras, porque si la mordida no cambia, lo que se ponga se vuelve a romper.
Rehabilitación oclusal quiere decir devolver a la boca una forma de cerrar que reparta bien la fuerza. Se plantea cuando el desgaste ha bajado tanto la altura de los dientes que ya no basta con arreglar una pieza suelta, o cuando la articulación empieza a protestar.
El detonante suele ser un bruxismo de años, aunque también llega por dientes perdidos que nunca se repusieron, por empastes viejos que fueron cambiando el encaje o por fracturas repetidas siempre en la misma zona.
Es el tratamiento más largo que hacemos y no le hace falta a mucha gente. La mayoría de los desgastes se controlan con una férula y revisiones. Reservamos la rehabilitación para cuando el daño ya está hecho y no hay forma de reconstruir sin cambiar cómo muerdes.

La oclusión es cómo encajan tus dientes al cerrar. Cuando ese encaje falla, el daño no aparece de golpe: se reparte durante años entre el esmalte, los empastes y la articulación.
Los dientes de delante se te han quedado cortos y planos
Se te fracturan cúspides o empastes cada pocos meses
Notas chasquidos, bloqueos o dolor al abrir la boca
Amaneces con la mandíbula agotada o con dolor de oído
Ves los dientes transparentes por los bordes
Sientes sensibilidad generalizada al frío sin caries
Llevas años sin reponer una muela y el resto se ha ido inclinando
Te han dicho que no encajas igual desde el último tratamiento
Tener una de estas señales sueltas no significa que necesites una rehabilitación completa. Lo que significa es que merece la pena medir la mordida antes de que el desgaste siga avanzando.
No se empieza tallando dientes. Se empieza midiendo, se prueba la mordida nueva en provisional y solo cuando funciona se pasa a lo definitivo. Ese orden es lo que evita rehacer el trabajo.
Fotos, moldes montados, radiografías y exploración de la articulación y los músculos. Aquí se ve cuánta altura se ha perdido y desde dónde empezó todo.
Una férula durante unas semanas para descargar la articulación y ver cómo responde. Si los síntomas bajan con la férula, sabemos que vamos por el buen camino.
Se monta la mordida nueva en material provisional y la usas un tiempo. Comes, hablas y duermes con ella. Es la fase que ahorra sorpresas cuando se pasa a lo definitivo.
Se pasa a cerámica o composite, por sectores. Se coordina con prótesis y con estética para que el color y la forma acompañen a la función.
Férula nocturna y revisiones. La causa que gastó tus dientes sigue ahí, y sin protección la boca nueva se desgasta igual que la anterior.

“Reconstruir dientes sin corregir la mordida es poner material nuevo donde se rompió el anterior. Aguanta unos meses y vuelve a fallar, en el mismo sitio y por el mismo motivo.”
La diferencia entre uno y otro no se decide mirando una foto. Se mide con moldes montados y registros de la mordida, y de ahí sale si te toca una férula o un plan de varios meses.
Cuando la fuerza se reparte entre todos los dientes, las fracturas de cúspides y empastes que se repetían cada pocos meses se acaban.
Los chasquidos, la tirantez al abrir y el dolor de oído suelen mejorar al quitar la sobrecarga. No siempre desaparecen, pero bajan de forma clara.
Perder altura de diente acorta el tercio inferior de la cara y marca los surcos. Devolverla cambia el gesto sin necesidad de tocar nada más.
Al recuperar los contactos que faltaban, dejas de comer siempre por el lado bueno. Eso frena el desgaste del lado que estaba compensando.
Registros, moldes montados y exploración de la articulación. Una rehabilitación que empieza tallando en la primera cita empieza mal.
La mordida nueva se ensaya en provisional el tiempo que haga falta. Si algo no funciona, se corrige antes de que sea definitivo.
Cuando se puede reconstruir con composite sin desgastar el diente, esa es la vía. Se pasa a cerámica cuando el caso lo pide, no por sistema.
Prótesis, estética, ortodoncia y férulas se coordinan entre las tres doctoras. No hay que ir contando el caso en tres sitios distintos.
Se presupuesta cada fase antes de empezarla, con lo que incluye. Financiación hasta 24 meses sin intereses.
Estamos en Isla de Arosa 47. Un tratamiento de varios meses se lleva mucho mejor cuando cada cita está a diez minutos de casa.
“A la mayoría de la gente con desgaste no le hace falta una rehabilitación: le hace falta una férula y venir a revisiones. Te lo diremos si es tu caso.”
Estamos en la calle Isla de Arosa 47, en pleno Peñagrande. Si vives en el barrio o cerca — Barrio del Pilar, Lacoma, Arroyofresno, Herrera Oria o la Avenida de la Ilustración — tienes todas las fases del tratamiento a unos minutos de casa.
En una rehabilitación oclusal la cercanía pesa de verdad. Es un tratamiento de meses, con citas de ajuste que duran veinte minutos y que hay que repetir varias veces mientras se prueba la mordida nueva. Tenerlo lejos es la forma más rápida de dejarlo a medias.
Tres dentistas formadas en la Universidad Complutense de Madrid. Una rehabilitación oclusal cruza prótesis, estética y ortodoncia, así que el plan se decide entre las tres y luego cada una lleva su parte.

Odontología general · Fundadora
Fundadora de la clínica en 1990 · Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Lleva más de 33 años atendiendo a las mismas familias del barrio, muchas veces a tres generaciones distintas.
Estética dental
Ortodoncia · Invisalign
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Antes de proponer un tratamiento te explica las opciones que tienes y por qué recomienda una en concreto para tu caso.
Ortodoncia
Cirugía oral · Implantología
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Prefiere conservar una pieza propia siempre que sea viable, y solo plantea cirugía cuando es la opción que mejor resuelve el caso.
Implantes dentales“Una rehabilitación bien planteada empieza con una férula y unas semanas de espera. Si te la proponen para la semana que viene, algo se están saltando.”

Pide tu primera valoración y medimos cómo estás cerrando. Te decimos si basta con una férula, si hace falta reconstruir algún sector o si estamos ante una rehabilitación completa. Por escrito y sin compromiso.
Es devolver a la boca una forma de cerrar en la que la fuerza se reparta bien entre todos los dientes. Suele implicar recuperar la altura perdida por el desgaste y rehacer los contactos, normalmente por sectores y a lo largo de varios meses.
Varía mucho según cuántos dientes haya que tratar y con qué material. Por eso se presupuesta por fases y por escrito: sabrás lo que cuesta cada etapa antes de empezarla. La valoración inicial es sin coste y hay financiación hasta 24 meses sin intereses.
Meses, no semanas. Entre el diagnóstico, la fase de férula, la prueba en provisional y el paso a definitivo suele irse a medio año o más. Acortarlo es justamente lo que hace que después haya que rehacerlo.
No. Las carillas cambian cómo se ven los dientes de delante. Una rehabilitación oclusal cambia cómo cierras, e incluye las muelas, que es donde se reparte la carga. Se pueden combinar, pero resuelven cosas distintas.
No necesariamente. Cuando se ha perdido altura, muchas veces se puede reconstruir hacia arriba con composite sin desgastar el diente. El tallado se reserva para las piezas que ya están muy destruidas o que necesitan cerámica.
Probablemente no. La mayoría de los dolores de articulación mejoran con una férula, con controlar el apretamiento y con revisiones. La rehabilitación se plantea cuando además hay una pérdida de altura importante que no se arregla de otra forma.
Sí, y de hecho suele hacerse así: por sectores y por fases, con su presupuesto cada una. Lo que no se puede fraccionar es el diagnóstico ni la prueba de la mordida nueva, porque condicionan todo lo demás.
Casi siempre sí, por la noche. Lo que desgastó tus dientes — normalmente el apretamiento — sigue estando ahí después del tratamiento. Sin esa protección, la boca nueva se gasta como se gastó la anterior.
Los chasquidos suelen mejorar al descargar la articulación, pero no siempre desaparecen. Depende de si el disco está desplazado y desde cuándo. Te diremos qué es realista esperar antes de empezar, no después.
Avanza. Se pierde más altura, aumentan las fracturas y llega un punto en que queda tan poco diente que las opciones se reducen y encarecen. No es urgente, pero cuanto antes se frena, menos hay que reconstruir.
Si se te rompen empastes cada poco, ves tus dientes cada vez más cortos o llevas tiempo con molestias en la mandíbula, ven a que lo midamos. Puede que baste con una férula, y si es así te lo diremos.