
Coronas dentales
Cuando queda raíz pero la parte visible está muy destruida o endodonciada, la corona la reconstruye entera. Se hace en cerámica o en zirconio, del color de los dientes de al lado.
Consultar opción
Coronas, puentes, prótesis removibles y prótesis sobre implantes, trabajadas con laboratorio. Antes de reponer nada miramos si la pieza todavía se puede salvar: si se puede, te lo decimos, aunque salga más barato.
Una prótesis repone lo que ya no está. Puede ser un solo diente con una corona, un tramo con un puente o una arcada entera con una removible o una sobredentadura. El objetivo siempre es el mismo: que vuelvas a masticar por los dos lados y que no se note desde fuera.
Lo que cambia entre una opción y otra es cómo se sujeta. Una prótesis fija se apoya en tus dientes o en implantes y no te la quitas; una removible se saca para limpiarla y descansa sobre la encía. Cada una tiene sus ventajas y sus servidumbres, y las dos se explican antes de decidir.
Antes de todo eso hay una pregunta previa: si el diente que va a llevar la corona o el pilar del puente todavía se puede conservar. Si la respuesta es sí, ese es el camino, aunque el tratamiento acabe siendo más sencillo y más barato.

Te falta una pieza y notas que masticas siempre por el mismo lado
Tienes un diente endodonciado y muy destruido que se astilla a trozos
Llevas una dentadura que se mueve al comer o al hablar
Se te ha roto o descementado un puente antiguo
Los dientes vecinos al hueco se han empezado a inclinar
Llevas años con una prótesis que nunca has ajustado
No hay una opción mejor en abstracto. Lo que decide es cuánto hueso queda, qué dientes se conservan y qué mantenimiento estás dispuesto a hacer. Eso se ve con la radiografía delante, no en una tabla.

“Una prótesis buena no se nota, ni al hablar ni en la foto. Lo que se nota es cuando se ha hecho deprisa: baila, roza y acabas comiendo siempre por el mismo lado.”
Cuando falta una pieza, la boca compensa cargando el otro lado. Con el tiempo eso desgasta esos dientes y sobrecarga la articulación.
Un hueco no se queda quieto: los vecinos se inclinan hacia dentro y el de arriba baja buscando contacto. Cuanto antes se repone, menos hay que corregir.
Al perder varias piezas se pierde también el soporte del labio y la mejilla. Una prótesis bien dimensionada devuelve esa altura sin que parezca artificial.
Miramos qué dientes se conservan, cómo están las encías y cuánto hueso queda. De ahí sale qué tipo de prótesis es viable en tu caso, no solo cuál te gustaría.
Antes de tomar medidas hay que dejar la boca sana: tratar caries, encías o endodoncias pendientes. Una prótesis sobre una boca sin resolver dura poco.
Moldes de las dos arcadas y registro de cómo muerdes. Con eso el laboratorio empieza a trabajar sobre tu anatomía real.
Antes del definitivo se prueba en boca para ajustar color, forma y mordida. Es el momento de decir si algo no te convence: después ya está terminado.
Se coloca y se retoca hasta que apoya bien. A las pocas semanas la revisamos, porque la encía se asienta y casi siempre hay algún ajuste que hacer.
Si tu diente aguanta con una reconstrucción o una endodoncia, esa es la opción. No reponemos lo que todavía se puede salvar.
Decidimos el tipo de prótesis mirando el hueso y el estado de cada pieza, no calculando a ojo cuántos dientes faltan.
Llevamos años con el mismo laboratorio. Cuando algo no encaja se corrige hablando directamente con quien lo ha fabricado.
Te damos el precio por escrito antes de empezar, con lo que incluye y lo que no. Financiación hasta 24 meses sin intereses.
Una prótesis necesita seguimiento. Los ajustes de las primeras semanas entran en el tratamiento, no se cobran aparte.
Estamos en Isla de Arosa 47. Las pruebas y los ajustes son varias citas cortas y las tienes a unos minutos de casa.
“Si lo que tienes es una prótesis antigua que solo necesita un rebase, te haremos el rebase. No convertimos un ajuste en una boca entera nueva.”
Estamos en la calle Isla de Arosa 47, en pleno Peñagrande. Si vives en el barrio o en la zona — Barrio del Pilar, Lacoma, Arroyofresno, Herrera Oria o cerca de la Avenida de la Ilustración — tienes todas las pruebas a unos minutos de casa.
Una prótesis no se resuelve en una cita: entre la toma de medidas, las pruebas intermedias y la colocación hay varias visitas, y después vienen los ajustes. Tenerlo cerca es lo que hace que ese proceso no se alargue meses por cuadrar agendas.
Tres doctoras formadas en la Universidad Complutense de Madrid. La Dra. Rocío lleva la parte quirúrgica y la implantoprótesis, y el diseño de la prótesis se decide entre las tres cuando el caso toca varias especialidades.

Odontología general · Fundadora
Fundadora de la clínica en 1990 · Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Lleva más de 33 años atendiendo a las mismas familias del barrio, muchas veces a tres generaciones distintas.
Estética dental
Ortodoncia · Invisalign
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Antes de proponer un tratamiento te explica las opciones que tienes y por qué recomienda una en concreto para tu caso.
Ortodoncia
Cirugía oral · Implantología
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Prefiere conservar una pieza propia siempre que sea viable, y solo plantea cirugía cuando es la opción que mejor resuelve el caso.
Implantes dentales“La prótesis buena es la que te olvidas de que llevas. Si te acuerdas de ella cada vez que comes, algo no está bien ajustado.”

Pide tu primera valoración. Miramos el hueso con la radiografía, te decimos qué tipos de prótesis son viables en tu caso y qué implica cada uno. Te lo damos por escrito, sin compromiso.
Depende del tipo y de cuántas piezas repone: no cuesta lo mismo una corona que un puente o una prótesis sobre implantes. Por eso valoramos primero y después damos el presupuesto cerrado por escrito. La primera visita es sin coste y hay financiación hasta 24 meses sin intereses.
Depende de los dientes de al lado. Si están sanos, tallarlos para hacer un puente es un precio alto que pagas con tejido propio, y ahí el implante suele ser mejor opción. Si ya llevan coronas o están muy tratados, el puente tiene todo el sentido.
Muchos años si la boca se mantiene sana, pero no es para siempre. Lo que más influye es la higiene, las revisiones y si aprietas los dientes. Una prótesis sobre una encía descuidada falla antes, por buena que sea.
Una fija bien hecha no se distingue: se ajusta el color y la forma a tus dientes. Una removible es más evidente para ti que para los demás, sobre todo al principio, y pide unas semanas de adaptación al hablar y al comer.
El tallado para una corona o un puente se hace con anestesia, así que no duele. Después puede quedar sensibilidad unos días. En las removibles lo habitual son roces en la encía las primeras semanas, y para eso están las citas de ajuste.
Una corona o un puente, unas semanas entre la toma de medidas y la colocación. Si hay que tratar caries o encías antes, se suma ese tiempo. Y si la prótesis va sobre implantes, hay que esperar a que el hueso integre el implante.
Casi siempre. La encía se reabsorbe con los años y la prótesis deja de apoyar donde apoyaba. Se rebasa para que vuelva a encajar, y si está muy desajustada se valora rehacerla. Convivir con una prótesis que baila no es la única opción.
Con casi todo, pero no como con dientes propios. Lo pegajoso y lo muy duro dan problemas, y la fuerza de masticación es menor. Si eso te limita mucho, la sobredentadura sobre implantes es el paso siguiente.
La fija se cepilla como los dientes, con especial atención al borde de la encía y cepillos interproximales. La removible se saca, se cepilla con jabón neutro y se deja fuera por la noche para que la encía descanse.
No antes de tratarlas. La prótesis se apoya en encía y hueso, y si hay periodontitis activa el soporte se sigue perdiendo por debajo. Primero se estabiliza la encía y después se plantea la prótesis.
Si te falta alguna pieza, llevas una prótesis que se mueve o se te ha roto un puente, ven a que lo miremos. Te decimos qué opciones tienes de verdad — incluida la de conservar lo que todavía aguanta — y cuánto cuesta cada una.