
Endodoncia en dientes anteriores
Incisivos y caninos suelen tener un solo conducto, así que el tratamiento es más directo. A menudo se resuelve en una sola sesión.
Consultar opción
Cuando el nervio de un diente se infecta o se muere, la endodoncia permite conservar la pieza en lugar de extraerla. Se hace con anestesia y, en la mayoría de casos, alivia el dolor con el que llegaste.
Dentro de cada diente hay un tejido con nervios y vasos sanguíneos. Cuando una caries llega hasta ahí, o el diente recibe un golpe, ese tejido se inflama o se infecta — y ahí aparece el dolor que no deja dormir. La endodoncia consiste en retirar ese tejido dañado, limpiar los conductos y sellarlos.
Lo importante es que el diente se queda. No es una solución de segunda: una pieza endodonciada y bien restaurada puede seguir masticando durante años. Por eso, cuando hay opción real de salvarla, preferimos eso antes que extraer y tener que reponerla después con un implante.

El dolor dental rara vez se pasa solo. Estas son las señales que más veces acaban en una endodoncia — y cuanto antes se miran, más fácil es salvar la pieza.
Dolor intenso que aparece o empeora por la noche
El frío o el calor te dan una punzada que tarda en irse
Te duele al morder o al apoyar ese diente
Notas la encía hinchada o un bultito cerca de la raíz
El diente ha cambiado de color y se ve más oscuro
Tuviste un golpe en ese diente, aunque fuera hace tiempo
Una caries profunda que ya se acercaba al nervio
Te hicieron una endodoncia hace años y vuelve a molestar
Los analgésicos te calman, pero el dolor siempre vuelve
Si tienes dolor intenso, la cara hinchada o un flemón, no esperes a la próxima revisión: llámanos al 91 730 85 76 y buscamos hueco el mismo día.

“El dolor es el motivo por el que vienes, no el tratamiento. Con anestesia, lo normal es salir de la consulta mejor de lo que entraste.”
La endodoncia es lo más doloroso que te pueden hacer en el dentista.
El dolor es el motivo por el que vienes, no el tratamiento. Se hace con anestesia y lo habitual es que salgas de la consulta mejor de lo que entraste. Las molestias posteriores suelen ser leves y de pocos días.
Si van a matarme el nervio, mejor que me saquen el diente.
Casi nunca es mejor. Un diente propio bien endodonciado y reconstruido dura años, no desplaza a los vecinos y sale más barato que extraer y reponer con un implante después.
Como ya no tiene nervio, ese diente no me va a doler nunca más.
Puede molestar unos días al masticar mientras la zona se recupera, y una endodoncia antigua puede reinfectarse. Por eso hacemos revisiones y controlamos la pieza con el tiempo.
Se hace en una visita rapidísima y ya está.
Depende de la pieza. Un diente anterior puede resolverse en una sesión; una muela con varios conductos pide más tiempo. Hacerlo con prisa es lo que provoca los retratamientos de años después.
Escuchamos cómo y cuándo te duele, exploramos y hacemos radiografía. El tipo de dolor dice mucho sobre en qué estado está el nervio.
Te explicamos si el diente se puede salvar, si basta con proteger el nervio o si hace falta endodoncia completa, con presupuesto por escrito.
Anestesiamos la zona y comprobamos que está bien dormida antes de empezar. Si en algún momento notas algo, se refuerza.
Retiramos el tejido dañado y limpiamos y damos forma a los conductos. Es la parte que más determina que la endodoncia dure.
Rellenamos y sellamos los conductos para que no vuelvan a infectarse, y cerramos el diente de forma provisional o definitiva.
Reconstruimos la pieza — con corona si la mordida lo pide — y la revisamos con el tiempo para confirmar que todo evoluciona bien.
Ningún implante iguala del todo a un diente natural con su raíz. Si se puede salvar, salvarlo es casi siempre la mejor decisión.
La endodoncia elimina el tejido inflamado o infectado que estaba provocando el dolor. Esa es la parte que más notan los pacientes.
Cuando falta una pieza, las de al lado se mueven y la mordida se descompensa. Mantener el diente evita abrir esa puerta.
Solo planteamos extraer cuando el diente ya no tiene arreglo. Mientras haya una opción razonable de salvarlo, la intentamos.
Trabajamos con anestesia y comprobamos que la zona está dormida antes de empezar. Nadie tiene que aguantar nada.
Si llamas con dolor intenso o un flemón, intentamos verte el mismo día. El dolor dental no espera a la próxima cita libre.
Sabrás qué probabilidad real tiene tu diente de aguantar y qué alternativas hay si el pronóstico no es bueno.
Revisamos la pieza con el tiempo para confirmar que la infección se resolvió y que la reconstrucción aguanta.
Estamos en Isla de Arosa 47, a pie de barrio: con dolor, la cercanía importa más que nunca.
“Si la raíz está fracturada y el diente no tiene salvación, te lo decimos. Preferimos eso a cobrarte una endodoncia que sabemos que va a fallar.”
Estamos en la calle Isla de Arosa 47, en pleno Peñagrande. Cuando lo que te trae es un dolor de muelas, tener la clínica en el barrio — Barrio del Pilar, Lacoma, Arroyofresno, Herrera Oria o la Avenida de la Ilustración a unos minutos — deja de ser una comodidad y pasa a ser lo que necesitas.
Las urgencias con dolor las priorizamos: si llamas por la mañana, intentamos encajarte ese mismo día aunque sea para valorar y calmar la situación.
Tres doctoras formadas en la Universidad Complutense de Madrid. La Dra. Mayte lleva la endodoncia y la odontología conservadora; si el diente no se puede salvar, la Dra. Rocío valora la alternativa quirúrgica.

Odontología general · Fundadora
Fundadora de la clínica en 1990 · Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Lleva más de 33 años atendiendo a las mismas familias del barrio, muchas veces a tres generaciones distintas.
Estética dental
Ortodoncia · Invisalign
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Antes de proponer un tratamiento te explica las opciones que tienes y por qué recomienda una en concreto para tu caso.
Ortodoncia
Cirugía oral · Implantología
Formada en la Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Prefiere conservar una pieza propia siempre que sea viable, y solo plantea cirugía cuando es la opción que mejor resuelve el caso.
Implantes dentales“Preferimos conservar una pieza propia siempre que sea viable. La extracción es la última opción, no la más rápida.”

Pide cita y valoramos la pieza con radiografía. Te decimos si hace falta endodoncia, si el nervio todavía se puede conservar o qué alternativas tienes. Si vienes con dolor, buscamos hueco cuanto antes.
Durante el tratamiento no, porque se hace con anestesia y comprobamos que la zona está bien dormida antes de empezar. Lo habitual es que alivie el dolor con el que llegaste. Después puede quedar molestia al morder unos días, que se controla con la pauta que te damos.
Depende de la pieza: no es lo mismo un diente anterior con un solo conducto que una muela con varios. Además hay que contar la reconstrucción posterior. Te damos el presupuesto por escrito tras la valoración, y ofrecemos financiación sin intereses hasta 24 meses.
Muchos dientes anteriores se resuelven en una sesión. Las muelas con varios conductos suelen necesitar más tiempo, a veces repartido en dos citas. Te lo decimos al ver la radiografía.
Casi siempre es mejor conservar tu diente. Un implante es una solución excelente cuando la pieza ya no tiene arreglo, pero no supera a una raíz natural sana. Solo planteamos extraer si la raíz está fracturada o queda muy poco diente.
En muelas casi siempre, porque quedan más frágiles y soportan mucha fuerza al masticar. En dientes anteriores a veces basta con una reconstrucción. Te lo explicamos según cuánto diente sano quede.
Puede ocurrir, sobre todo si quedaron conductos sin sellar bien o si aparece una nueva caries. En esos casos se valora un retratamiento, que muchas veces salva la pieza sin extraerla.
Llámanos cuanto antes al 91 730 85 76: un flemón es una infección activa y conviene verlo el mismo día. No te automediques con antibióticos sobrantes de otra ocasión, porque enmascara el cuadro sin resolverlo.
Que deje de doler no siempre significa que se haya curado: a veces es que el nervio ha muerto y la infección sigue avanzando en silencio hacia el hueso. Conviene revisarlo aunque el dolor haya desaparecido.
Bien tratado y bien reconstruido, muchos años. Lo que más influye es que la reconstrucción sea adecuada, que mantengas la higiene y que acudas a las revisiones.
Sí. Es anestesia local, así que puedes hacer vida normal. Notarás la zona dormida un par de horas y conviene no masticar de ese lado hasta que pase el efecto.
Si tienes dolor, un diente que ha cambiado de color o una caries profunda, ven a vernos cuanto antes. Valoramos la pieza, te decimos si se puede salvar y te explicamos el pronóstico real.