Si el dolor es una punzada con el frío que desaparece en unos segundos, puede esperar unos días. Si late, aparece solo, te despierta por la noche o viene con la encía hinchada, llama hoy a tu dentista. Y si la cara se hincha hacia el ojo o el cuello, te cuesta tragar o tienes fiebre, no es cosa de la consulta: ve a urgencias del hospital o llama al 112.
Esa es la respuesta corta. La larga tiene matices, porque la misma frase, "me duele una muela", puede ser una caries pequeña o un nervio pidiendo ayuda a gritos. Llevo atendiendo dolores de muela en Peñagrande desde 1990 y te cuento cómo los distinguimos, qué puedes hacer mientras llegas y en qué casos, sinceramente, no hace falta correr.
El semáforo del dolor de muela
Antes de entrar en detalles, esta es la guía rápida. Busca tu caso y mira de qué color es.
- La hinchazón sube hacia el ojo o baja hacia el cuello.
- Te cuesta tragar, respirar o abrir la boca.
- Tienes fiebre alta y la cara hinchada o te encuentras muy mal.
- El dolor de mandíbula llega con dolor en el pecho, falta de aire o sudor.
- Te has dado un golpe fuerte en la cara.
- Una punzada con el frío o el dulce que se va en segundos.
- Una molestia leve al masticar que no va a más.
- La encía sangra un poco al cepillarte.
Los signos rojos no los decimos nosotras solas: el Manual MSD los recoge como señales de que una infección dental puede estar extendiéndose. En ese punto lo primero es un hospital, y después ya vendrá el dentista.
Qué te está diciendo tu muela
El tipo de dolor da muchas pistas. No sustituye a una exploración, pero ayuda a saber con qué prisa moverte.
| Aspecto | Qué suele haber detrás | Qué hacer |
|---|---|---|
| Punzada con frío o dulce que se va en segundos | Sensibilidad, encía retraída o una caries pequeña | Cita en los próximos días |
| Dolor que se queda un rato después del frío o el calor | El nervio está irritado y empieza a inflamarse | Llama esta semana, mejor cuanto antes |
| Dolor que aparece solo, late o te despierta | Nervio inflamado o infectado | Llama hoy |
| Dolor fuerte al morder en un punto | Una fisura, un empaste alto o infección en la punta de la raíz | Llama hoy o mañana |
| Encía hinchada, bulto o mal sabor | Infección: un absceso o flemón | Llama hoy; si se hincha la cara, urgencias |
| Dolor al fondo de la boca con la encía inflamada | Una muela del juicio que está saliendo o se ha infectado | Pide cita pronto |
| Varias muelas de arriba duelen a la vez al agacharte | A veces no es la muela: es una sinusitis | Si no mejora con el catarro, revisión |
| Mandíbula cargada y muelas doloridas al despertar | Apretar o rechinar los dientes por la noche | Cita para valorarlo |
Fíjate en las dos últimas filas. No todo lo que duele en la boca viene de un diente, y eso también lo miramos. El dolor de mandíbula por apretar los dientes, por ejemplo, tiene su propio tratamiento, que contamos en la página de bruxismo.
Por qué duele tanto, y por qué de noche es peor
Dentro de cada diente hay un tejido vivo con nervios y vasos sanguíneos: la pulpa, lo que todo el mundo llama "el nervio". Está encerrado en una caja dura, el diente, que no se puede estirar.
Cuando una caries llega cerca o una fisura deja pasar bacterias, la pulpa se inflama. En cualquier otra parte del cuerpo, una zona inflamada se hincha y gana espacio. Aquí no hay sitio. La presión sube dentro del diente y el nervio lo avisa de la única forma que sabe: doliendo, y mucho.

¿Y lo de la noche? Al tumbarte llega más sangre a la cabeza y ese nervio que ya estaba apretado nota todavía más presión. Por eso tantos dolores de muela parecen elegir las tres de la madrugada, o el viernes por la tarde, que es su otro horario favorito. Dormir con la cabeza un poco más alta alivia algo, pero si el dolor te despierta, es motivo para llamar a primera hora.
"Ya no me duele": la trampa más común
Esta es la frase que más nos preocupa oír en consulta.
Cuando el nervio de un diente lleva tiempo inflamado, puede acabar muriendo. Y un nervio muerto no duele. El paciente respira aliviado, piensa que se ha curado solo y se olvida del tema. Pero las bacterias siguen dentro del diente y pueden avanzar hasta la punta de la raíz. Semanas o meses después aparece un flemón, a menudo con más dolor que el primero.
La endodoncia consiste precisamente en limpiar ese nervio dañado por dentro y sellar el diente, para conservarlo en vez de quitarlo. Si quieres entenderla mejor, la Asociación Española de Endodoncia tiene información pensada para pacientes.
Qué hacer mientras llegas a la consulta
Hay cosas que de verdad alivian y otras que se hacen mucho y empeoran las cosas.
- Tomar el analgésico que uses habitualmente, siguiendo el prospecto. Si tomas otra medicación o tienes dudas, pregunta en la farmacia.
- Frío por fuera de la mejilla, a ratos y envuelto en un paño.
- Enjuagues con agua tibia y una pizca de sal.
- Dormir con la cabeza un poco más alta.
- Masticar por el otro lado y evitar lo muy frío, lo muy caliente y lo dulce.
- Ponerte una aspirina o una pastilla sobre la encía: quema el tejido y no calma nada.
- Calor en la cara si hay hinchazón.
- Empezar un antibiótico que te sobró de otra vez sin que nadie te haya visto.
- Pinchar o apretar un bulto de la encía.
- Esperar a que se pase solo cuando el dolor es fuerte.
Todo esto sirve para aguantar unas horas, no para resolver el problema. Un analgésico baja el volumen del dolor, pero la causa sigue ahí.
Qué hacemos cuando llegas con dolor
Lo primero no es la técnica, es calmar. Nadie piensa con claridad con una muela latiendo, y lo sabemos.
- Te escuchamos. Dónde duele, desde cuándo, qué lo provoca y qué lo alivia. Esas cuatro respuestas ya nos orientan mucho.
- Exploramos el diente, la encía y la mordida, y hacemos una radiografía si hace falta para ver lo que no se ve a simple vista.
- Intentamos quitarte el dolor ese mismo día cuando es posible, por ejemplo aliviando la presión dentro del diente o limpiando la zona infectada.
- Te explicamos qué hay y qué opciones tienes, desde un empaste hasta una endodoncia, sin decidir nada con prisas.

Nuestro criterio desde que abrí la clínica en 1990 es el mismo: conservar antes que reemplazar. Si una muela se puede salvar, la salvamos, aunque quitarla sea más rápido. Solo cuando no hay manera planteamos la extracción, y entonces hablamos con calma de cómo reponerla. Lo explicamos en detalle en el artículo sobre implante o puente.
Cuándo no hace falta correr
También pasa, y te lo decimos igual.
Si notas sensibilidad unos días después de un blanqueamiento o de un empaste grande, suele ser normal y va bajando sola. Si dura más de una o dos semanas, o va a más en vez de a menos, entonces sí, llámanos.
Si te da una punzada con el frío porque se te ha retirado un poco la encía, una pasta para dientes sensibles suele mejorarlo. Coméntalo en tu próxima revisión y lo miramos, pero no es una urgencia.
Si la encía te sangra un poco al cepillarte, no te asustes ni dejes de cepillar esa zona. Suele ser inflamación por placa, y se resuelve con una buena higiene en consulta y en casa.

Cómo evitar el próximo dolor de muela
La mayoría de los dolores de muela que vemos empezaron como una caries pequeña que no dolía. Ese es el problema de las caries: no avisan hasta que están cerca del nervio, y para entonces el tratamiento ya es más largo.
Lo que funciona no tiene misterio:
- Una revisión al año como mínimo, aunque no te duela nada. Es la forma de pillar las caries cuando todavía son un empaste pequeño.
- Limpieza dental profesional con la frecuencia que te indiquemos, para mantener sanas las encías.
- Cepillado dos veces al día y limpieza entre los dientes con hilo o cepillos interproximales.
- Si aprietas los dientes por la noche, una férula de descarga protege las muelas de fisuras.

Si quieres comprobar la colegiación de cualquier dentista, aquí o en otra clínica, el Consejo General de Dentistas tiene un buscador público.
Si te duele una muela en Peñagrande
Estamos en la calle Isla de Arosa 47, en pleno Peñagrande, a pocos minutos del Barrio del Pilar, Lacoma, Arroyofresno y Herrera Oria. Cuando duele, tener la consulta cerca deja de ser un detalle.
- Teléfono: 91 730 85 76
- WhatsApp: 722 365 750
- Horario: de lunes a jueves de 10:30 a 20:30 y los viernes de 10:30 a 19:00.
Fuera de ese horario, o si aparece alguna de las señales rojas del semáforo, no esperes a que abramos: ve a urgencias o llama al 112.
Y si al mirarlo resulta que no es nada urgente, también te lo diremos. Mejor salir de la consulta tranquila que pasar otra noche dándole vueltas.



